La investigación estudió los cambios en la percepción de calidad de pareja durante un año producto del uso de las tecnologías de información y comunicación. Los conflictos que más inciden en baja percepción de calidad de pareja se asocian a la pérdida de intimidad sexual por el uso de tecnologías (36,7%), celos por el tipo de contenido que suben a redes sociales (50,4%), interrupciones por revisión de mensajes en el teléfono (80,2%), quejas porque uno siente que el otro no deja de mirar el teléfono (71,1%), malos entendidos por envío de mensajes (70,8%) y peleas por situaciones que sienten que se debieron haber conversado en persona y no por WhatsApp (45,6%).